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Fuertes en el trabajo: sindicalismo, autonomía y reorganización

De un tiempo a esta parte vemos con notable satisfacción como hay ligeros signos esperanzadores en el panorama de la lucha obrera y sindical en el Estado español. Además, nos congratulamos de que, poco a poco, se estén estableciendo las bases para un debate de ideas en torno al tema del sindicalismo revolucionario que a medio plazo estamos seguras de que rendirá sus frutos (en ese sentido, os animamos a seguir el debate iniciado en las páginas del portal libertario A las barricadas).

Los signos esperanzadores de los que hablábamos, no obstante, no han de ser tomados a la ligera como fenómenos que anticipen una recomposición de fuerzas proclive a plantar cara de manera efectiva a las oligarquías patronales del Estado español, sino como líneas organizativas -heterogéneas, claro está, pero de gran valor a nivel estratégico- a través de las cuales se pueden intuir posibles desarrollos organizativos que permitan organizar en sus puestos de trabajo a capas cada vez más amplias de trabajadores y trabajadoras de este país. En sus puestos de trabajo, decimos, pero también fuera de ellos, porque la emergencia del llamado sindicalismo social está permitiendo establecer espacios de trabajo y convergencia para, desde el apoyo mutuo y la solidaridad de clase, enfrentar buena parte de las problemáticas sociales (paro, falta de vivienda, escasez de servicios sociales, etc.) padecidas por los de abajo y las de abajo con más virulencia si cabe desde la enésima reformulación del capitalismo postindustrial que se ha cobijado bajo el paraguas de la llamada crisis.

Por otro lado, la autoorganización emergente de sectores del proletariado generalmente desamparados por los grandes sindicatos y la probable interconexión de sus luchas, están permitiendo rearticular un movimiento de trabajo sindical de base que, por un lado, está permitiendo aislar en algunos contextos laborales al sindicalismo de concertación y, por otro, está retratando a aquellos sectores del movimiento obrero, sindical o parasindical, que a día de hoy parapetan su inoperancia bajo el paraguas del dogmatismo, el derrotismo y la autorreferencialidad.

En ese sentido, y sin lanzar las campanas al vuelo, entendemos que atravesamos una tesitura en la que cada vez se hace más posible revitalizar un movimiento obrero autónomo y heterogéneo, enfrentado al sindicalismo de concertación y que, de una vez por todas, pueda sacudirse el lastre de la inoperancia inducida por los sectores que manejan el discurso contra el trabajo y aquellos otros que, habiendo abandonado las problemáticas comunes y las luchas reales de la clase, abonaron el territorio de la marginalidad desde la asunción de posiciones de autorreferencialidad ideológica que, inevitablemente, han conducido a su arrinconamiento e invisibilidad.

Finalmente, y como siempre remarcamos, pensamos que a día de hoy es más necesario que nunca arropar todo este proceso con el fortalecimiento de los debates de ideas en torno a la estrategias de lucha del movimiento obrero en el contexto actual; un proceso que, también a nivel de base, debería acompañarse con un incremento de la actividad formativa y autoformativa de la militancia de las organizaciones y colectivos de base que estén achuchando en este proceso de toma de conciencia y relanzamiento organizativo. Por otro lado, creemos que esta paulatina reorganización del movimiento obrero y sindical de base habrá de hacerse enfrentando las reglas de juego marcadas por el sindicalismo de concertación, lo que, en un principio, se debería traducir en la revitalización de la asambleas de base, los colectivos horizontales y las organizaciones sindicales que honestamente, y a pesar de los pesares, siguen en pie y al margen del tinglado legal levantado por el Estado con el beneplácito de las mafias sindicales UGT y CC.OO. En ese sentido, y de forma consecuente a lo anterior, recomendamos, como lo hemos hecho en anteriores artículos, la conformación de asambleas y colectivos de lucha laboral de base, pero también la afiliación a los sindicatos de CNT que a día de hoy han priorizado la lucha sindical por encima del burocratismo y las labores de propaganda ácrata.

Espirales Libertarias

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