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Pandora Encarcelada

Escribo estas líneas de vuelta de la Audiencia Nacional, con la mirada en la nuca de los siete jóvenes que no vuelven con nosotros hacia Barcelona y que enfilaba ayer camino de Soto del Real, la semana antes de Navidad. Intento ordenar las ideas al calor de la mirada fija de Pau cuando ayer en las celdas le informábamos de la pérdida de la libertad y del desconcierto de aquellos otros cuatro que ayer sí pudimos rescatar, contrariados con la satisfacción de ser libres en un momento tan oscuro.

Pero el desconcierto en el aspecto humano no es comparable a la perplejidad jurídica que nos ha provocado la lectura de los autos de prisión provisional. El juez habla de los GAC (Grupos Anarquistas Coordinados) como organización terrorista y utiliza para probar la pertenencia de los imputados los hechos que asistían a reuniones o que participaban en la elaboración de boletines y publicaciones de carácter propagandístico libertario. Otra vez, la democracia secuestrada. El asociacionismo como base de la sospecha. El vínculo comunitario como eje del mal. La reflexión y la pluma crítica como indicio terrorista. La resolución judicial no concreta ninguna relación de las personas detenidas con ninguna bomba concreta, con ninguna explosión, con ningún daño, ni siquiera con un triste contenedor quemado. Ya tenemos pues la perversión conceptual servida: el terrorismo ya no se genera con atentados contra las personas o los bienes, la intimidación propia de la violencia política ahora nace de las reuniones, los boletines, las cartas y la solidaridad con los presos.

Ayer después de más de sesenta horas de espera, cuando el juez acababa de firmar las órdenes de prisión le preguntabamos porque no acumulaba en este sumario todas las otras investigaciones sobre acciones reivindicadas por grupos anarquistas. El juez Bermúdez nos respondía, «no investigo los posibles atentados, yo investigo la organización y el peligro que pueden suponer en un futuro». Segunda perversión, no ya no se juzga lo que uno ha hecho sino lo que podría hacer en un futuro. Derecho penal de autor (y de autora), ya no valoramos las conductas y los actos sino las formas de ser y los pensamientos. Todo esto en secreto de sumario y por tanto defensa a ciegas. Con el convencimiento de la falsedad de las imputaciones, intentamos reflejar la interpretación que se hacía de alguna de los hallazgos en los registros, con la intención de anticiparnos a los relatos criminalizadores que conocemos. Pau, por ejemplo, explicó que tenía bombonas pequeñas en casa para la cocina de la furgoneta que usa para ir a la montaña a escalar a la que aportamos fotos en la declaración. Resultado infructuoso. El juez, en un autismo descarado repite en la resolución de prisión que si Pablo tenía unas bombonas en casa eran para fabricar bombas. No hay libertario montañista en su imaginario. Pensamiento simple, pensamiento único y Pablo hacia la cárcel.

Habrá que trabajar de nuevo a fondo para desescribir la última novela de la Unidad de Información de Mossos, por cierto, única unidad responsable de la investigación -aunque después en las notas de prensa siempre se informe que se limitan a cumplir órdenes de la Audiencia Nacional- poque los jueces, también en este caso, actúan con el material que les pone a disposición la policía judicial y esta vez quien ha amordazado Pandora tiene su sede en la estructura de estado que hay en el complejo Egara de Sabadell.

Entre las detenidas que ayer no salieron, reencontré a una compañera de mi primer curso en la facultad de filología a la que hacía muchos años que no veía y con quien habíamos compartido la asignatura de mitología griega. Cínicamente nos reencontramos en los pasillos de la Audiencia en una operación que lleva nombre de mujer griega. Con la indignación intentaba recordar el mito y al final caí en él. Los Mossos han abierto la caja de Pandora con todos los dolores de cabeza que nos conlleva pero reivindico el final del mito: quedó una única cosa dentro de la caja, Elpis, la esperanza. Si la desnudamos de la pátina judeocristiana, nos sirve de consigna judicial, convencidos de la fuerza de nuestras esperanzas de cambio en general y de la confianza que pronto tendremos todos los compañeros con nosotros.

Benet Salellas es abogado
Publicado originalmente en: https://directa.cat/actualitat/pandora-empresonada
Tags: Pandoracárcel
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